La literatura de horror y sus aspectos más importantes

La literatura de horror y sus aspectos más importantes

La mayoría de personas, alguna vez, ha sido cautivada por una historia llena de suspenso, donde nos identificamos con un protagonista que es preso del miedo, conducido inevitablemente por los senderos del terror, y víctima de una trama que tiene como objetivo mermar su salud mental y física. Quizá sea el héroe en el relato y salga victorioso, aunque en muchas obras el mal triunfará para llevar a cabo sus oscuros planes.

El horror se define como un género en la literatura cuyo objetivo principal es causar miedo en el lector. Sin embargo, algunos preferirán usar el término terror para referirse a este grupo de obras. Por eso es importante establecer las diferencias entre uno y otro. Para esto, es de gran ayuda el trabajo que realizó el americano Noël Carroll, filósofo contemporáneo especializado en estudios del arte en sus diferentes manifestaciones. Según su libro: “La filosofía del Horror, o Paradojas Del Corazón”; publicado en el año 1990, que analiza la estética de la ficción de horror tanto en la literatura, la radio y el porno; existe una necesidad por parte de los fanáticos de la ciencia ficción de establecer una diferencia entre el género denominado horror y los otros, siendo su principal rasgo la presencia de monstruos, ya sea sobrenaturales o creados por el hombre.

La hipótesis que plantea en su libro, establece que la sensación de terror artístico responde básicamente a la amalgama de miedo y repulsión que genera la idea de ciertas criaturas, como por ejemplo Drácula. Esos estados que se presentan en el plano cognitivo llegan a perturbar el cuerpo de la persona, ya sea en la forma de un malestar estomacal, un sutil escalofrío que recorre la piel, o la sensación de estar alerta y expectante de un posible peligro real. Por tanto, la psique del lector se verá alterada más allá de no creer en la existencia de esos monstruos, percibiendo sus cualidades y acciones en el plano emocional.

Según Stephen King, uno de los mayores exponentes del género en la actualidad, la literatura de horror se puede entender en tres facetas. La primera corresponde al horror tal cual, que es el causante de las reacciones físicas que la persona percibe. Luego se encuentra el terror, que comprende la idea abstracta, el hecho de especular sin necesidad de existir algo concreto a qué temer. Finalmente se encuentra la repulsión, producto del rechazo originado por la presencia de cantidades excesivas de sangre y vísceras humanas. Estos tres niveles se pueden distinguir claramente en las películas actuales, así como en los libros que se encargan de desarrollarlos individualmente o usándolos de manera interrumpida, de tal forma que el lector se ve alterado en de distintas formas en diferentes momentos.

Otra célebre figura del terror fue Edgar Allan Poe, especializado en los relatos cortos. Quien revolucionó y renovó la novela gótica durante mediados del siglo XIX. Según H. P. Lovecraft, maestro del horror cósmico y creador de los mitos de Cthulhu, gracias a él el género ganó popularidad. Trascendiendo los grupos de ciencia ficción, en los cuales sus adeptos conformaban la mayoría de lectores, y expandiendo el público objetivo a todo el mundo. Tal y como lo vemos actualmente.