La literatura de ciencia ficción y sus orígenes

La literatura de ciencia ficción y sus orígenes

A inicios del siglo XIX, se empieza a percibir una latente inquietud acerca de los avances científicos y tecnológicos, los cuales inevitablemente tenían una potencial influencia en aspectos sociales y culturales, así como un impacto en el tiempo presente o futuro sobre la vida de los individuos y la sociedad tal y como era conocida. Es así, que el género de la ciencia ficción da su primeros pasos de la mano de Mary Shelley, figura de gran importancia en la literatura universal, ya que en 1818 sería publicada su obra “Frankenstein o el moderno Prometeo”, y gracias a ella se sentarían las bases de este tipo de relatos.

No obstante, algunos estudiosos exponen que ciertos elementos propios de la ciencia ficción se pueden encontrar en leyendas antiguas y mitos clásicos, que datan de varios siglos atrás, así como el buen porno. Tal es el caso de algunas historias que conforman la mitología griega, como la leyenda de Ícaro. Según ésta, el arquitecto Dédalo, padre del antes mencionado, fue célebre en el mundo antiguo por haber construido el Laberinto de Creta, que tenía como objetivo contener a la bestia conocida como el Minotauro. Para aumentar la seguridad de este lugar, Dédalo creó dos imponentes estatuas de madera, la cuales tenían la capacidad de moverse por sí solas. Esto se puede interpretar como una referencia primitiva a los autómatas robóticos.

Entonces, este género se entiende como uno que es básicamente especulativo, y que busca relatar posibles sucesos que ocurren en un entorno esencialmente imaginario, cuya credibilidad está fundamentada en una narración que explora los campos que comprenden las ciencias físicas, tales como la química, astronomía, geología, entre otras; pero también las ciencias naturales y sociales. Por otro lado, sus personajes se caracterizan por tener una apariencia que explota con gran dinamismo los modelos antropomórficos.

Sus historias pueden estar en función a una amplia gama de posibilidades, con tramas que involucran conquistas espaciales, hecatombes cósmicas, mutaciones en la evolución humana, mundos post-apocalípticos, la existencia de razas alienígenas, etc. Según la concepción lineal que se tiene sobre el tiempo, ocurren tanto en el presente, pasado o futuro. Aunque también se dan los casos en que transcurren en un tiempo alternativo, separado de lo que conocemos como realidad, teniendo como escenario lugares físicos o imaginarios.

El término “ciencia ficción” fue usado por primera vez en la revista “Amazing Stories”, publicación norteamericana donde sería acuñado luego de aparecer en una de sus portadas en el año 1926. Gracias a esta revista especializada, fundada por Hugo Gernsback, los estadounidenses tuvieron la oportunidad de conocer a varios autores que se convertirían en importantes exponentes del género.

Ese gran desarrollo, fue también motivado por otras publicaciones similares, como Weird Tales y Black Mask. Y aunque en su tiempo, no gozaron del respaldo de la crítica seria, que las consideraba una forma de sensacionalismo literario, esto no impidió que muchos lectores se sintieran atraídos por sus historias llenas de especulación científica, que se había convertido en un interés popular a consecuencia del vertiginoso avance tecnológico durante esos años.